martes, 12 de mayo de 2015

SOS: No me salen los cupcakes

Una de las peores cosas que puede pasarle a cualquier amante de la repostería es que intente hacer ese dulce que no se le va de la cabeza una y otra vez y que no le salga. Es algo que verdaderamente desanima, desespera a cualquiera y lo deja con la moral por los suelos.
Pues hoy os traigo este post, donde intentaré resolver, dentro de mi humilde saber reposteril, las dudas que podáis tener respecto a como hacer unos cupcakes. Como hacer para que el bizcochito quede estupendo, para reducir todo lo posible que se despegue del papel , etc.
Os vendrá bien también echar un vistazo e otro post que hice anteriormente sobre los utensilios que considero necesarios para empezar con los cupcakes. Es este.
¡Vamos con ello!


Vamos a ver lo que debemos hacer antes de hornear (pre-horneado), durante el horneado y después del horneado (post-horneado)

PRE-HORNEADO:
- Algo bastante importante a la hora de hacer nuestra masa es no batirla en exceso, ya que eso hará que nuestros cups salgan más apelmazados y no esponjosos, que es como los queremos, verdad?
- Ya se que para muchos eso de tamizar es un engorro. Pero es importante, y no solo ya para los cupcakes, sino para cualquier bizcocho, que tamicemos la harina y el cacao. No queremos una masa con pegotones de harina que no se hayan podido integrar.
- No carguéis la masa de líquido en exceso, pues eso puede influir a la hora de que el bizcocho se separe de la cápsula una vez horneado, y nada da más rabia que eso!
- Cuando tengamos la masa hecha y repartida en las cápsulas, no es recomendable dejarla en ellas sin cocer. Por eso es importante precalentar el horno antes, para que cuando tengamos nuestra masa lista, ya haya llegado a la temperatura indicada y hornear. Dejar la masa sin cocer en las cápsulas favorece la humedad de éstas y que luego pueda separarse del bizcocho.
- Hay masas que tienden a ser más húmedas que otras, como son los Carrot cupcakes, y eso es algo a tener en cuenta a la hora de elegir cápsulas.
- Decantaros siempre por cápsulas de calidad. Como ya dije en el otro post que os he mencionado antes, son más caras, pero reducimos mucho las posibilidades de que se nos despeguen.
- Un cupcake pincelado con almíbar u otro líquido será más susceptible de despegarse que uno que no lo está, así que elegid unas cápsulas adecuadas a ellos.

DURANTE EL HORNEADO:
- Debéis conocer muy bien vuestro horno, porque la temperatura de 180ºC es orientativa. En mi caso, que tengo un horno "destroyer", no podría ponerlo a esa temperatura, pues me los quemaría en pocos minutos.
Si un cupcake no os crece y se tuerce, es que la temperatura de vuestro horno era demasiado alta, lo que ha hecho que se tostara por arriba, no dejando subir el bizcocho, que ha buscado la salida por un lateral.
- Hay masas más propensas a que al cupcake les salga un "copete" cuando se hornea, ya que llevan vinagre y bicarbonato, como es el caso de los Red Velvet Cupcakes. Pero eso no es problema, pues podemos cortárselo después.
- Debemos tener el horno a la temperatura adecuada cuando metamos la bandeja y no esperar a que la alcance una vez ya metida.
- Lo que un cupcake y cualquier bizcocho quiere para crecer bien parejito, es una temperatura constante durante todo el horneado.
- No abráis la puerta del horno hasta que no veáis que los cups han crecido y se ven firmes, porque sino, al abrir haremos que se bajen, y ya no quedarán como antes.
- Pinchad el bizcocho siempre con un palillo para aseguraros de que está hecho por el centro, sobretodo si tenéis dudas.

POST-HORNEADO:
- Imaginaos que habéis sacado unos cupcakes preciosos del horno, pero que en cuanto están fuera, empiezan a hundirse por el centro, quedando un absoluto desastre. Pues eso puede ser porque los habéis dejado algo crudos por el centro, o sea, que les faltaban unos minutitos de cocción, porque los habéis horneado a una temperatura demasiado baja o porque a la masa le faltaba levadura.
- Una vez listos, los dejamos no más de 5 minutos en la bandeja, ya que si nos pasamos, contribuimos a crear humedad en el papel de la cápsula, favoreciendo que se pueda despegar.
- Después de estar en la bandeja, los debemos dejar sobre una rejilla. Esto hace que se enfríen por todos los lados igual, reduciendo aún más que se despegue la cápsula.
- Aseguraos que vuestros cupcakes están ya fríos cuando queráis guardarlos. Si no lo están, cuando vayáis a por ellos para decorarlos es bastante posible que os encontréis con la desagradable sorpresa de que las cápsulas se han separado. ¡¡Horroooor!!


Aunque puedan parecer muchas cosas, ya os digo que no lo son, y a medida que vayáis haciéndolos, iréis pillándoles el punto a la masa y al horneado, conociendo las cápsulas que os van mejor, etc. Todo lo que os cuento lo he aprendido entre libros, el taller de Cupcakes para comer que hice y como no, a base de "ensayo y error". La práctica lo es todo.
Espero que este post arroje algo de luz a todos aquellos que no saben que pasa con sus cups o que ayude un poquitín a mejorar los que salgan regular.
Como ya sabéis, estoy en pleno taller de pastelería, así que ya os imaginaréis lo liadísima que ando, pero no os imagináis lo que estoy disfrutando y aprendiendo con él.
Volveré todo lo prontito que pueda al blog con otra entrada, pero si no queréis perderos nada, ya sabéis que estoy en Facebook y Google+.  Abrazos!!



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