martes, 3 de mayo de 2016

Tarta de café vienés

¡Cuánto tiempo hacía que no ponía una receta de tarta en el blog! Y es que los que me seguís desde los inicios sabéis que en casa no somos muchos (somos tres contando a nuestra peludita Tula, aunque ella no come dulce, jajaja) y que prefiero hacer cositas, como yo llamo, "para el platito pequeño".
Pero en ocasiones especiales, no puede ser que falte una buena tarta, y los cumpleaños son una de ellas.

En este caso, es el cumpleaños de mi novio. Llevamos bastante tiempo juntos y desde mucho antes de abrir el blog tengo por costumbre (ya se podría decir que es una tradición) hacerle una tarta en su día. Es la ocasión perfecta para devolverle un poco de todo lo que él hace por mí <3 <3

Y dejando el tema amoroso, vamos con la tarta, porque quiero que tu también la hagas en casa, que te encantará!
Este año me he decidido por una tarta de café vienés. Este café, cuyo origen es muy antiguo, consiste en un café expresso fuerte al que se le añade nata montada por encima y para rematar se espolvorea cacao, canela o ambos.

Así que si eres amante del café y quieres ver la versión tarta, sigue leyendo ;-)



TARTA PIÑATA DE CAFÉ VIENÉS:
. Para el bizcocho: (de 18cm de diámetro y 7'5cm de alto )
- Ingredientes:
    - 4 huevos "L"
    - 130g de aceite de oliva suave ( o si os gusta su sabor, puedes usar aceite de oliva virgen extra)
    - 200g de azúcar
    - 40g de cacao en polvo sin azúcar
    - 160g de harina de repostería (9% de proteína)
    - 8g de levadura en polvo
    - 1/2 cucharadita de sal
    -1 cucharadita de canela en polvo
    - 50g de leche

- Elaboración:
    - Lo primero es preparar nuestro molde forrándolo con papel de hornear. Para que el papel se adhiera bien al molde, untaremos éste con un poco de mantequilla/margarina.
Precalentamos el horno a 180ºC.

Vamos ahora a hacer la masa de nuestro bizcocho. Para ello echamos a un bol el aceite y el azúcar y los mezclamos con unas varillas. A continuación añadimos los huevos, la sal y la canela. Volvemos a mezclar. Finalmente añadimos la harina, el cacao y la levaduras tamizados alternándolos con la leche, empezando y acabando con los ingredientes secos.
La masa ya huele de maravilla, verdad? Pues al horno con ella! Horneamos durante alrededor de 50 minutos o hasta que al pinchar el centro del bizcocho con un palillo, éste salga seco.

Si ves que tu bizcocho ya está dorado por arriba pero aún no se ha hecho por dentro, recorta un trozo de papel de hornear y colócaselo encima, así evitarás que se queme.

Cuando nuestro bizcocho esté hecho, lo sacamos y lo dejamos reposar en el molde entre 5 y 10 minutos. Después lo desmoldamos ( con nuestro molde forrado no tendremos ningún problema) y lo dejamos enfriar totalmente sobre una rejilla.
Una vez frío, lo envolvemos con film y lo dejamos reposar toda la noche. ¿Por qué hacemos esto? Pues verás, cuando un bizcocho reposa, después es más fácil cortarlo sin que suelte miguitas, cosa que nos interesa bastante cuando vamos a hacer una tarta con él ;-)


. Para la buttercream de café expresso:
- Ingredientes:
    - 125 ml de café expresso
    - 250 g de mantequilla a temperatura ambiente
    - 150 g de azúcar glass
    -1 cucharada de almidón de maíz (maizena)

- Elaboración:
    - Echamos el café recién hecho a un cazo, reservando un poquito, en el que diluimos la maizena. Cuando el café rompa a hervir, lo apartamos y vertemos la mezcla de café y maizena mientras removemos. Veremos que espesa, creando una crema de café con un sabor muy concentrado. La colamos y la dejamos enfriar.

Puede que te estés preguntando el porqué de hacer esto. Y yo te respondo a todas tus dudas, ya los sabes ;-) El motivo de espesar el café es muy sencillo. Si añadimos líquidos a las buttercreams, solo podremos hacerlo en cantidades pequeñitas, que seguramente no aporten el sabor suficiente. Además, si agregamos demasiado líquido, aguaremos nuestra crema, dejándola inservible. Espesando el café, volviéndolo de una textura cremosa, reducimos este riesgo, pues ya no estamos añadiendo un líquido, sino una crema, por lo que podremos añadir más cantidad y nuestra buttercream lo aceptará de mil amores.

¡Seguimos! Ahora es el turno de cremar la mantequilla. Para ello la batiremos un poco con unas varillas eléctricas o en la amasadora. Tardaremos muy poco, pues al estar a temperatura ambiente es muy fácil. Añadimos el azúcar y volvemos a batir para integrarlo hasta obtener de nuevo una textura cremosa.
Ahora es el turno de añadir el café expresso en crema. Lo haremos cucharada a cucharada, viendo que la buttercream acepta bien cada cucharada antes de añadir la siguiente. Prueba la buttercream para saber si su sabor a café te parece suficiente, puede que no necesites añadirle toda la crema.


. Para el glaseado de chocolate brillante: (receta de base de Luis Olmedo de My European cakes )
- Ingredientes:
    - 45g de azúcar
    - 15g de agua
    - 15g de cacao en polvo sin azúcar
    - 25g de nata para montar
    - 1 lámina de gelatina

- Elaboración:
    - Dejamos la gelatina en remojo en agua fría durante el tiempo que nos indique el fabricante.
Ponemos en un cazo el azúcar y el agua y los llevamos a ebullición. En cuanto hierva, añadimos el cacao de golpe y removemos. Seguidamente lo apartamos del fuego y añadimos la nata. Removemos bien.
Para acabar añadimos la lámina de gelatina escurrida y removemos bien para que se deshaga y se integre.

Este glaseado nos dejará un efecto brillante aún cuando esté ya frío. Queda estupendo y puedes duplicar cantidades para bañar una tarta entera ;-)


. Montaje de la tarta:
- Ingredientes:
    - Bizcocho de chocolate y canela frío
    - Buttercream de café expresso
    - Glaseado de chocolate brillante
    - 100ml nata para montar
    - 50g de azúcar
    - Canela en polvo

- Elaboración:
    - Si nuestro bizcocho tiene copete, lo recortamos para dejarlo plano. Cortamos 3 discos iguales y retiramos las miguitas que se hayan podido desprender con un pincel.
Vamos alternando capa de bizcocho con capa de buttercream de café expresso. Recubrimos la tarta con una fina capa de buttercream, dejando el bizcocho a la vista para hacer lo que se llama una "Nacked cake" (tarta desnuda). La dejamos reposar entre 15 y 30 minutos en la nevera.

Con la tarta fría, es hora de glasearla con ese efecto "drip cake", que es tendencia este año. Con el glaseado caliente/templado y la ayuda de una cuchara, vamos vertiéndolo por todo el borde, dejando que escurra solo hacia abajo. Recubrimos también toda la parte de arriba de la tarta con el glaseado.

Finalmente montamos la nata con el azúcar y decoramos la tarta. Yo he hecho flores de diferentes alturas con la boquilla 2D de Wilton. Espolvoreamos con canela las flores.


¿Qué te ha parecido la tarta? ¿Y ese corte? Te aseguro que está buenísima, y eso que yo no soy amante del café, pero en una buena tarta nunca digo que no ;-) Darle un buen bocado es como tomar un trago de un buen café vienés.

Este es un post largo, con varias recetas, así que si tienes alguna duda en cualquiera de ellas, déjame tu comentario y yo te la resolveré encantada. Ya sabes que quiero que mis recetas te salgan de maravilla!

Ya te adelanto que pronto habrá otra tarta en el blog :-)

Abrazos!





2 comentarios:

  1. Una delícia vamos, en casa con lo que les gusta el café, no van a sobrar ni las migas🔝🔝🔝

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    Respuestas
    1. Buenos días bonita! Pues espero que la disfrutéis todos en casa <3 <3 Si os gusta el café, os encantará ;-)

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